viernes, 10 de octubre de 2014

Cuando los muertos eran sólo de allí, de Africa

  Vaya por delante de mi reflexión de hoy, el más sincero de mis agradecimientos para todas aquellas personas que anteponen el desempeño de sus responsabilidades, profesionales o no, a su propia vida. A por todas, Teresa!!.
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  Ahora que todo el personal habla sobre el ébola, me gustaría hacer un llamamiento a la calma, a la serenidad, o a la perplejidad, llamarlo como queráis, porque, desgraciadamente, "nadie se acuerda de Santa Bárbara, hasta que truena". Todos somos capaces de frivolizar sobre el tema y son muy pocos los que hablan con conocimiento de causa, aunque haberlos, afortunadamente, haylos, como las Meigas gallegas. Todos hemos escuchado los despropósitos de nuestros ilustres dirigentes, hemos recibido chistosos WhatsApp, que no me hacen ni puta gracia, por cierto, o hemos escuchado las imbecilidades de nuestros vecinos, que opinan de todo de lo que no deberían hablar. Ahora que la Selección de Fútbol está de capa caída, es el tema de conversación preferida de los taxistas para cubrir esas silenciosas carreras. Se habla más del ébola, que del tiempo, tema recurrente, donde los hubiera o hubiese, cuando uno no sabía de qué hablar con el que tenía enfrente. Pero somos así, ¡que le vamos a hacer!.
 
  
  Cuando los muertos, porque no olvidemos que las personas se mueren de esta epidemia, eran "pobres negritos" de allí, de África, a nadie se le ocurría preocuparse por ellos. Teníamos demasiado problemas nosotros aquí. Incluso tuvimos la osadía, permitidme la licencia, de desafiar al destino, repatriando a cuantos españoles habían sido contagiados por el terrible virus. Para curarlos, claro. Y nadie, absolutamente nadie, se preocupaba si morían cientos de personas allí, en África. Ni que decir tiene de lo que nos importaba cuantos animales morían al mismo tiempo que sus dueños. Pero "el tiro nos sale por la culata" y pasamos de ser cazadores, a ser cazados por el ébola. Desgraciadamente se produce el primer contagio en nuestro territorio. Y todo se descontextualiza.
 
  Aparecen cientos de indignados que se niegan a que sea sacrificado el perro de la pobre Teresa. Y seguramente tengan razón, pero yo no los he visto en ningún acto solicitando la solidaridad y ayuda humanitaria cuando los muertos eran sólo de allí, de África. Hay quien se atreve a afirmar en público, con dos cojones vamos, que está protestando porque su perro es "amigo" de Excalibur, que es como se llama el perro que quieren sacrificar. Que ambos, los canes, jugaban juntos en el parque que hay cerca de su casa. Y es que yo, con todos los respetos, esas estupideces solo las digo en mi casa, en mi intimidad más profunda, sin que nadie me escuche y sin que nadie compruebe, empíricamente, que cualquier perro es mas inteligente que yo, por supuesto y que el ochenta por ciento de las personas. Contrastado. Ya lo decía Pérez Reverte cuando afirmaba que "en España no cabía un tonto más". Pues estabas equivocado, Arturo. Como casi siempre.
 
 Aparecen políticos de todas las "calañas", escurriendo responsabilidades para las que fueron designados y nos dan lecciones magistrales de cómo se justifica lo injustificable. Y entonces se enciende la batalla política, aquella que lo impregna todo, aquella que lo envuelve todo, aquella que ensombrece todo, aquella que casi hace que olvidemos que Teresa de debate entre la vida y la muerte, aquella que nos permite olvidar que allí, en África, siguen muriendo cientos de personas. Y unos piden la dimisión de quienes afirman que todo ha sido porque se ha quitado mal, supuestamente, un traje especial, que según otros, no cumplía con la normativa vigente. Y aquellos, que dejen de criticar y que aporten soluciones, para que los unos no tengan que decir no se qué sobre un master. Que si yo estuviera donde tu estás. Que si tu has dicho lo que yo no he oído. Vamos, lo mismo de siempre.
 
 Y es que, con todos mis respetos, era como cuando las personas asesinadas vilmente por el atajo de terroristas que conforman la "panda" de ETA, se llamaban Pepe, Juan, Paco ó Antonia. A nadie, o a casi nadie mejor dicho, de la Sociedad Vasca parecía importarle los atentados. Todo cambió cuando además de los anteriores, en el punto de mira de los terroristas empezaron a aparecer individuos cuyos nombres eran Mikel, Antxon (según Google se escribe así), Aitor o Edurne. Sus vecinos, sin ir más lejos. Se produjo un giro de trecientos sesenta grados y empezaron a movilizarse públicamente cientos de sectores que hasta ahora habían permanecido, impunemente, en silencio.  Y el problema, que hasta entonces se había visto lejano, se afincó en su espacio más cercano, empezó a "convivir" desgraciadamente, entre ellos. Incluso se pintaron las palmas de la mano de blanco, contrastando, paradojas de la vida, con el color de la piel de la mayoría de los muertos por ébola.
 
 Quizás, quién lo sabe, el contagio de Teresa sirva para que dejemos de pensar que no es un problema nuestro, de todos; para que asimilemos que los muertos no sólo pueden ser, desgraciadamente, de allí, de África; para que comprendamos que la frivolidad con la que tratamos el tema no hace sino evidenciar nuestra ignorancia; para que asumamos que "cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar", por muy lejos que pienses que vive éste, de tí.
 
 

martes, 16 de septiembre de 2014

Mis Thermomix y yo.

  
  La relación que mantengo con la Thermomix, esa fiel ayudante de cocina que recomiendo encarecidamente a todos aquellos que no sabemos cuantificar cuantos gramos son un puñado pequeño de sal, podría catalogarse como tormentosa, llena de amor y de odio al unísono, ¡como la vida misma!. Y yo, que siempre trato de ser lo más transparente posible, me explicaré.
 
  Dos han sido las Thermomix que ya he tenido y dos las que se han despedido de mí.
 
  La primera, la Thermomix modelo TM21, la adquirieron mis padres en Andorra, sí, la de Teruel, y nos la regalaron a mi primera mujer y a mi, al igual que lo hicieron a mis dos hermanos. Ellos, como debe ser, todavía conservan este legado familiar. Y la mía, en el momento de mi primera separación, prefirió quedarse con quién permaneció en el domicilio familiar, ¡qué casera!. No tuvo en cuenta, para nada, mis sentimientos hacia ella, la Thermomix digo, y me abandonó como si nunca nos hubiéramos visto antes. Ni tan siquiera se planteó aquello de ser fiel a tus raíces. Nunca más supe de ella. Le deseo lo mejor, por supuesto.
 
 
El iPad, la Thermomix y un servidor, vaya trio.
La segunda, modelo TM31, se la regalé yo a quién fuera mi segunda esposa, como signo inequívoco del amor que sentía por ella. Y comenzó, por aquel entonces, un sentimental trio amoroso que nos acompañaba, incluso, en nuestros desplazamientos de fin de semana. Inseparables los tres. Así como con la primera no tuve apenas relaciones, con la Thermomix insisto, con ésta segunda mis "escarceos amorosos" eran cada día más frecuentes, e incluso llegué a innovar algún que otro preparado, asesorado eso sí por alguien que fue determinante en mi relación, "la Juani" de Ana de Sevilla, cuyo recetario os invito a seguir a pies juntillas y cuya "beatificación" habría que solicitar, por aquello de ayudar siempre al más necesitado. Pero como decía la buena de mi abuela materna, la tía Agustina, lo bueno, nunca es "pá cutio, Albinico". Y mi segundo matrimonio también terminó, al igual que mi "relación" con mi segunda maquina. El mismo día desaparecieron ambas. Cuando quise darme cuenta, ya se habían ido de casa. De la Thermomix, no pude ni despedirme. También le deseo lo mejor, por supuesto.
 
  Y ahora, cuando empezaba yo a olvidarlas, resulta que sale al mercado la TM5, prodigio de tecnología, con la que incluso podrás "interactuar" ya que al poder pincharle un dispositivo externo, vía USB imagino, te irá pidiendo los ingredientes necesarios para finalizar con éxito el plato deseado.  Como decía aquel ingenioso WhatsApp en el que podía leerse "los teléfonos no serán inteligentes hasta que no te digan yo no mandaría este mensaje", con la nueva Thermomix pasará un tanto de lo mismo, "yo no echaría tanta sal porque viene tu suegro a comer y no le sienta nada bien, ya lo sabes", te dirá con una voz armónica, o "no hagas menestra, que sabes que a Pablo no le gusta, haz arroz anda, no seas así", te sugerirá.
 
  La verdad es que tiene un aspecto impresionante, espectacular con letras mayúsculas que diría otro, y me atraen, enormemente, sus curvas, su refinado estilo, su elegancia, su porte y su saber estar en todas y cada una de las encimeras donde quieras colocarla. Estilizada, actual, moderna y madura, son otros de los "piropos" con los que podría agasajarla. Y además dotada de "inteligencia" y con poder de decisión. No es tan molesta la "masturbación" a la que somete a sus presas y sobre todo, pasado un tiempo prudencial, el sonido estridente de finalización de trabajo, se "calla", para beneplácito de los tímpanos de todos los miembros del hogar.  Claro que puestos a pedir, y en pleno siglo XXI, quizás podría pedírsele que tuviera una conexión WiFi, para conectarla a Internet, pero quizás sea esa la apuesta en otro modelo posterior. Quizás la TM2020.
 
  Como el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra (y tres, y cuatro, y .....), creo que lo que estoy empezando a sentir por ella, por la Thermomix claro, podría catalogarse de amor, un amor puro y verdadero, una pasión incontenible y un deseo indescriptible. Así que tendré que poner otra cajita vacía de bastoncitos para limpieza de los oídos, en el cajón superior de la cómoda de mi habitación, etiquetarla como "TM5", justo al lado de donde ya tengo otra que reza "El coche de mis sueños - Citroën C5 Tourer" y empezar a ahorrar, echando las monedas sueltas que nunca sé que hacer con ellas, para tratar de hacerme con una.
 
  Eso sí, entre Vds. y yo, ahora que no nos escucha nadie, a ésta, cuando la consiga, le grabaré yo en el vaso de acero: "Eres mía y solo mía" - Albino García Abellán".
 

viernes, 12 de septiembre de 2014

¿Cómo se le habla a un sueño?


Vivir lo pasado,
mirar lo deleitado,
escuchar lo percibido,
besar lo saboreado,
hablar lo transmitido,
recorrer lo andado.
 
 
¿Cómo le hablo a mi sueño?.
 
 Luz en tu complicidad,
Color en tu sonrisa,
Vida en tu distancia,
Amor en tu esencia,
Deseo en tu silencio,
Pasión en tu palabra.
 
 


miércoles, 25 de junio de 2014

¡¡¡ Esto es lo que hay !!!

  Cuando no sabemos, o no podemos, argumentar sobre aquello que se nos pregunta y queremos zanjar la conversación de una manera rápida. directa y sin posibilidad que nuestro contertulio trate de atacarnos por el otro flanco, acudimos a la impagable coletilla: ¡¡¡Esto es lo que hay!!!.
  
  He de reconocer que es una de las expresiones que más me molestan, porque siempre me indica sumisión, resignación, aceptación y entrega. Quizás mi carácter reivindicativo de por sí, contraste con semejante acomodamiento y me revele en contra de aceptar algo injustificable. Incluso todavía me "emputezco" más, cuando la frasecita viene acompañada de un extraño y repetitivo movimiento de hombros, de abajo a arriba, como dando a entender que no se ha podido hacer más. Es imposible hacer más. Y lo curioso del caso es que sirve tanto para "justificar" que Fernando Alonso, nuestro increíble piloto, no puede sacarle más a su Ferrari y debe resignarse a quedar clasificado en sexta posición, como para que mis Directivos, los de ahora y todos los de antes, me denieguen, permanentemente, la petición de ampliar la plantilla del Servicio que trato de dirigir. Polivalente donde las haya, la expresión, digo. ¿Alguien dio más por menos?. Cinco palabras y seis signos de admiración.
 
  Como todo en la vida que nos ha tocado vivir, lo que es malísimo para unos, es estupendísimo para otros y la expresión en cuestión es ideal para aquellos que prefieren navegar en la ambigüedad, que haberlos, haylos, porque así siempre tienen una solución rápida a las cuestiones que les plantean los demás, evadiendo propias y ajenas responsabilidades y quedándose en el puesto dominante en el que viven. Y es que ante un ¡¡¡esto es lo que hay!!! de estos especímenes, a quién se le puede ocurrir contestar con un ¿pero qué cojones (con perdón) me estás contando?. Evidentemente, a nadie en su sano juicio. Ni siquiera a aquellos que todavía manteníamos colgado el poster del Che Guevara en nuestro corazón, ya que hace tan solo unos días que hice de tripas corazón, obedecí las sugerencias del bueno de mi padre y lo desterré a descansar en el canuto donde guardaba los demás posters usados en mi "Juventud, Divino tesoro": el de Sabrina mostrando uno de sus intrépidos pechos, el del cuadro de La Ultima Cena pintado por Salvador Dalí, el de Bruce Springsteen donde grapé mi entrada a su memorable concierto en el "Campo Nuevo" del Barcelona y alguno más.

  Por cierto, creo que es la misma expresión que utilizó el Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, para responder a la pregunta de cómo era posible que los recortes siempre afectaran a los mismos. Pero eso será el punto de partida de otra entrada en este blog y lo redactaré, si me lo permitís, en otro momento.

 

lunes, 23 de junio de 2014

Deseo

 
Deseo es
    palpar sin acariciarte,
    escuchar sin percibirte,
    ver sin disfrutarte,
    paladear sin saborearte,
    oler sin advertirte.

Deseo es
    acariciarte hasta enloquecer,
    percibirte hasta rejuvenecer,
    disfrutarte hasta estremecer,
    saborearte hasta agradecer,
    advertirte hasta enmudecer.
 



¡¡ Deseo VIVIRTE !!





martes, 3 de junio de 2014

Mi Línea Sucesoria

 
  A diferencia de D. Juan Carlos I, Rey de España, mi hijo Albino, sexto, también como D. Felipe de Borbón, en la línea de sucesión de "los Albinos", no está preparado para asumir, por ahora, mi abdicación. Todavía tiene por delante un importantísimo periodo de formación, del que estoy convencido, saldrá airoso. No me cabe la menor duda.
 
  Me unen, por el contrario, muchas otras cosas con nuestro rey D. Juan Carlos; curioso.
  Ambos somos padres de un valioso heredero; ambos estamos orgullosos de ellos, cada uno del suyo, por supuesto; ambos estamos ansiosos por comprobar si su educación ha sido la adecuada; ambos queremos, sin duda, lo mejor para nuestro País, España y nos sentimos orgullosos de serlo; ambos defendemos la Unidad Nacional por encima de cualquier nacionalismo extremo y radicalizado; ambos cometemos errores, de mayor o menor calibre y sabemos pedir perdón por ellos; ambos defendemos la Democracia, aunque cada día pienso que quizás esté equivocado, ya que la mejor forma de Gobierno será, quizás, la Dictadura, porque no conozco a nadie que pudiendo haber sido dictador, haya declinado su osadía y se haya convertido en demócrata; ambos mantuvimos una postura contraria a aquel Golpe de Estado del año 1981; ambos acatamos la Constitución Española, que nos ampara; ambos creemos en la Justicia Universal, que nos hace iguales ante La Ley; ambos sabemos que, actualmente,  para que sobreviviese la Monarquía en nuestro País, no tenía otra opción que la de abdicar; ambos hemos tenido el orgullo y la satisfacción de haber sido condecorados con una  Medalla al Mérito Militar; ambos tenemos la sangre de color rojo, sin duda, por mucho que se empeñen algunos en hacernos ver que la suya es de color azul; ambos perdimos los papeles ante las "infollables" oratorias del Presidente Chavez; ambos somos, cada uno en su Escala, Empleados Públicos.
 
  No tengo nada personal en contra de D. Juan Carlos y su familia, creo que han cumplido con el papel que un día la mayoría de los Españoles les encomendaron, refrendando una recién estrenada Constitución. No quiero radicalizarme en posturas intransigentes, que no me representan, en absoluto, ni me definen. Ni enarbolar banderas que jamás he tenido, ni he visto,  en mi casa. Desde esta "tribuna", mi humilde blog, solo solicito, a quién corresponda y quiera leerme, que iniciemos los trámites necesarios para reformar la Constitución y dejar de ser, si el Pueblo Soberano así lo decide, un Estado Monárquico.
 
  ¿Si yo no puedo "abdicar" en mi hijo Albino VI, heredero directo en mi línea sucesoria, cuando esté preparado para ello, ocupando el puesto que ahora ocupo en el Hospital de Mérida, manteniendo yo, eso si, intactas mis retribuciones, liberándoseme de toda Responsabilidad, por qué alguien tan cercano a mí, como mi Rey, sí puede hacerlo en el suyo?.
 
  No me voy a sentir representado por Felipe VI, al igual que nunca me he sentido con su padre, Juan Carlos I.
 
  Lo siento, hay cosas que, afortunadamente, no entenderé jamás.
 

lunes, 2 de junio de 2014

Tiempo y Espacio

El tiempo es el intervalo que transcurre entre beso y beso.




El espacio es el lugar donde poder besarte.